La magia de COCINAR

C923659.jpgLa historia de la cocina tiene capítulos y anécdotas maravillosas. Algunas más creíbles que otras. Una de las inverosímiles es la teoría sobre el origen de asar la carne del ensayista inglés Charles Lamb, en su obra “Dissertation upon a pig”. Cuenta que las piezas de cerdo o de otros animales se comían crudas hasta que un joven chino Bo-bo, hijo de un granjero, al que le gustaba jugar con fuego, incendió una cama de lechones de forma accidental. El olor que emanaba de aquello lo sorprendió. Mientras pensaba como explicar a su padre lo que habia pasado, tocó uno de los animales para comprobar si quedaba algún indicio de vida. Se llevó el dedo a la boca, con un trozo de piel del cochinillo pegada en él. Cuando el padre hizo acto de presencia se encontró los animales calcinados y al hijo zampándose aquel manjar.

Esta es una de las historias leídas en un libro que llegó a mis manos por casualidad, hace un par de días. Se trata de  “COCINAR. Una historia natural de la transformación, de Michael Pollan, periodista y escritor norteamericano especializado en comida, autor de otras obras como “El detective en el supermercado” o “Saber Comer” y seleccionado en 2010 por la revista “Time” como una de las cien personas más influyentes del mundo.

En este volumen, a la venta a mediados de febrero (dentro de unos días), traducido al castellano por la editorial Debate, Pollan hace un alegato a favor del acto de cocinar en casa. Porque nos pasamos horas viendo realities de cocina, tan de moda en estos tiempos… ¿Pero cuánto tiempo dedicamos a cocinar en casa? En Estados Unidos las cifras son alarmantes. En Europa puede que estemos un poco mejor, pero no demasiado. Nos han metido en la cabeza que si somos buenos haciendo cada uno nuestro trabajo, no perdamos el tiempo entre fogones y dejemos en manos de la industria alimentaria y grandes corporaciones algo tan importante como lo que nos llevamos a la boca. Y no, no podemos abandonarnos a esa tendencia.

¿Sabíais que en la Antigua Grecia la palabra para designar un “cocinero”, un “carnicero” y un “sacerdote” eran la misma? Eran los “mageiros”, una palabra con las mismas raíces etimológicas que “magia”.  Claro, la cocina es magia. A través de los cuatro elementos, fuego (en el incio brasas, ahora también electricidad o gas), aire (masas y fermentación), agua (o líquidos con los que podemos cocer) y tierra (cocción por fermentación), el cocinero transforma primeras materias, plantas o productos animales, en platos exquisitos. Este libro recoge, en cuatro grandes capítulos, la filosofía, la historia y las anécdotas del autor sobre cada uno de los elementos en la cocina.

Como dice Pollan, “¿hay algo menos egoísta, algún trabajo menos alienado, un tiempo mejor aprovechado que preparar algo delicioso y nutritivo para las personas que queremos?”. ¡A COCINAR!

Anuncis

Etiquetes: , , , ,

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: